El agua de tu piscina se ha vuelto verde en una sola noche o, peor todavía, mientras estabas de vacaciones. Que no cunda el pánico. Les ocurre a miles de propietarios en cada temporada de baño, y la buena noticia es que un agua verde se recupera perfectamente en 24 a 48 horas con el protocolo adecuado. Eso sí, previamente es necesario acertar con el diagnóstico, elegir correctamente los productos y evitar los errores clásicos que hacen perder tiempo y dinero. Aquí se revisa todo paso a paso, desde el pH hasta el cloro de choque, pasando por la filtración y el estabilizante, con las dosis exactas de cada producto.
Por qué el agua de tu piscina se ha vuelto verde
El color verde es la firma de las algas, unos microorganismos a los que les encantan el calor, la radiación ultravioleta y, sobre todo, un agua químicamente desequilibrada. Proliferan rápidamente en cuanto se da cualquiera de las condiciones siguientes.
- Un pH demasiado alto. Por encima de 7,4, el cloro pierde progresivamente su poder desinfectante. A pH 8,0 solo queda activo el 25 % del cloro libre, según la nota técnica TN60 del PWTAG, el grupo asesor británico especializado en el tratamiento del agua de piscinas, así que las algas tienen vía libre.
- Un nivel de cloro insuficiente. Por debajo de 1,5 mg/L, la desinfección deja de seguir el ritmo de la carga orgánica acumulada en la piscina.
- Una filtración demasiado corta o deficiente. La regla básica consiste en dividir la temperatura del agua entre dos para obtener las horas diarias de filtración. ¿Agua a 28 °C? Filtración de 14 horas como mínimo y, por encima de 28 °C, filtración continua durante las 24 horas del día.
- Demasiado estabilizante, es decir, ácido cianúrico. Por encima de 75 mg/L, el estabilizante «bloquea» el cloro y le impide actuar. Es el llamado bloqueo del cloro, un fenómeno descrito en un estudio publicado en 2024 en Frontiers in Public Health. En España, el anexo I del Real Decreto 742/2013 fija ese mismo tope de 75 mg/L de ácido isocianúrico en las piscinas de uso público tratadas con derivados del ácido tricloroisocianúrico. Por encima de 150 mg/L, ordena cerrar el vaso hasta que el valor se normalice.
- El calor intenso y el sol. Los rayos ultravioleta destruyen el cloro libre, mientras el calor acelera la multiplicación de las algas verdes.
- El regreso de vacaciones o un invernaje mal gestionado. Bastan dos semanas sin tratamiento para convertir una piscina cristalina en una charca verdosa.
En ocasiones la causa es de lo más tonta, como un domingo por la tarde en el que ocho o diez bañistas se lanzan al agua una y otra vez sin pasar previamente por la ducha. La crema solar, el sudor, la piel muerta y los restos de productos capilares superan en pocas horas la capacidad de oxidación del cloro. Y el lunes por la mañana, el agua aparece verdosa y a nadie le apetece darse un chapuzón.
¿Es peligroso bañarse en una piscina verde?
Sí, y la respuesta no admite matices. No te bañes. Un agua verde no es simplemente fea. Puede estar contaminada por bacterias y otros microorganismos patógenos.
Según la página de los CDC estadounidenses sobre el baño y la salud, puedes enfermar si tragas agua contaminada por gérmenes, si la tocas o si respiras las gotitas que desprende. Estos son los problemas más habituales que enumeran.
- Irritaciones de la piel y de los ojos, por el contacto con el agua contaminada.
- Otitis externa, el llamado oído de nadador.
- Gastroenteritis con diarrea, si se traga agua contaminada por accidente.
- Problemas respiratorios, desde una irritación de las vías respiratorias hasta una neumonía o un cuadro parecido a la gripe.
Los niños y las personas inmunodeprimidas son especialmente vulnerables, y un crío que traga un sorbo de agua contaminada puede acabar con una buena gastroenteritis en 24 horas. ¿Y meter solo los pies? Tampoco es seguro. Las bacterias no se detienen en el tobillo.
En las piscinas de uso público, el mismo anexo I del Real Decreto 742/2013 obliga a cerrar el vaso en cuanto deja de distinguirse el desagüe del fondo. Es una buena referencia para tu propia piscina.
Diagnóstico exprés: evalúa la gravedad en 5 minutos
Antes de salir corriendo a comprar cloro de choque, dedica 5 minutos a evaluar la situación, porque el protocolo cambia considerablemente según el grado de contaminación. Y hay un detalle que pesa más que el color, la transparencia. Un agua verde en la que todavía se ve el fondo no tiene absolutamente nada que ver, en cuanto a urgencia, con un agua verde y opaca en la que ya ha desaparecido el primer peldaño de la escalera.
Nivel 1, agua ligeramente verdosa con el fondo visible. Las algas apenas empiezan a desarrollarse. Un choque estándar de 15 g de cloro de choque por m³, acompañado de 24 horas de filtración, suele bastar. Buena noticia, porque es el escenario más fácil de recuperar.
Nivel 2, agua verde y opaca con el fondo apenas visible o invisible. La proliferación está bien instalada y no hay atajos posibles. Hará falta una limpieza mecánica completa antes del tratamiento químico, una dosis reforzada de 20 a 30 g/m³ y 48 horas de filtración continua. Dicho de otro modo, la bomba funcionará ininterrumpidamente durante 2 días enteros, y en ese tiempo nadie se baña.
Nivel 3, agua verde oscuro casi negra y paredes viscosas al tacto. Aquí las algas llevan días, incluso semanas, colonizando la piscina. Plantéate un vaciado parcial de un tercio del volumen antes del tratamiento, especialmente si el estabilizante supera los 75 mg/L.
Los análisis que debes hacer de inmediato
Hazte con un kit de análisis, ya sean tiras reactivas de 6 parámetros, un medidor digital o, mejor todavía, un fotómetro electrónico, y comprueba los valores siguientes.
| Parámetro | Valor ideal | Qué hacer si está fuera de rango |
|---|---|---|
| pH | 7,2 - 7,4 | Corregir con reductor o con incrementador de pH |
| Cloro libre | 1,5 - 3,0 mg/L | Tratamiento de choque necesario |
| Alcalinidad (TAC) | 80 - 120 mg/L | Ajustarla antes de tocar el pH |
| Estabilizante (ácido cianúrico) | 30 - 50 mg/L | Por encima de 75, vaciado parcial |
| Dureza (TH) | 150 - 250 mg/L | Anticalcáreo si es demasiado alta |
Hay un detalle que muchos olvidan. Empieza siempre por la alcalinidad (TAC) Alcalinidad total (TAC): la capacidad del agua para estabilizar el pH. Lo ideal, entre 80 y 120 mg/L. , sigue con el pH y termina con el cloro, exactamente en este orden. Corregir el pH sin haber estabilizado previamente la alcalinidad equivale a construir sobre arena, porque todo vuelve a desequilibrarse en cuestión de horas.

Cómo recuperar un agua verde paso a paso
Aquí tienes el protocolo resumido, con la explicación detallada de cada paso justo debajo.
- Limpieza mecánica de paredes y fondo con el cepillo, el recogehojas y el limpiafondos manual.
- Reequilibrio del pH entre 7,0 y 7,2 antes del choque, para que el cloro actúe con la máxima eficacia.
- Cloración de choque, de 15 g/m³ de hipoclorito cálcico al 70 % para un agua ligeramente verde a 30 g/m³ para un agua muy verde.
- Alguicida después del choque, para rematar las algas supervivientes e impedir que vuelvan.
- Floculante para aglomerar las partículas finas en suspensión y facilitar su filtración.
- Filtración continua de 24 a 48 horas, con una limpieza del filtro cada 6 a 8 horas.
- Control final a las 48 horas, con el pH entre 7,2 y 7,4 y el cloro entre 1,5 y 3 mg/L.
Paso 1: limpieza mecánica
Cepillo en mano, frota enérgicamente las paredes y el fondo para despegar la biopelícula de algas. Insiste especialmente en las esquinas, los escalones y la línea de flotación, allí donde las algas se adhieren con más facilidad. Retira después con el recogehojas los restos más grandes de la superficie y pasa el limpiafondos, preferiblemente el manual, porque el robot eléctrico podría obstruirse y estropearse en un agua tan cargada.
Paso 2: reequilibrar el pH
Antes del choque, apunta a un pH entre 7,0 y 7,2, porque ahí la mayor parte del cloro libre está activa, alrededor del 75 % a pH 7,0 y del 65 % a pH 7,2. Si el pH está demasiado alto, usa reductor de pH en polvo, disuelto previamente en una regadera. No corrijas nunca más de 0,3 puntos cada 6 horas. Vierte la dosis con la filtración en marcha y vuelve a medir pasadas 6 horas. Si todavía falta, repite con otro escalón de 0,3 puntos como máximo. Con el pH ya entre 7,0 y 7,2, espera 6 horas desde la última dosis y aplica el choque. La paciencia tiene premio.
Paso 3: tratamiento de choque con cloro
La dosis depende de la gravedad, determinada en el diagnóstico anterior, y del volumen de tu piscina. Para un cálculo exacto, adaptado a tu situación, utiliza la calculadora de dosis.
| Volumen de la piscina | Agua ligeramente verde (15 g/m³) | Agua muy verde (30 g/m³) |
|---|---|---|
| 25 m³ | 375 g | 750 g |
| 50 m³ | 750 g | 1,5 kg |
| 75 m³ | 1,125 kg | 2,25 kg |
Si tu nivel de estabilizante Otro nombre del ácido cianúrico: protege el cloro del sol, pero lo bloquea por encima de 75 mg/L. ya es alto, usa un cloro de choque no estabilizado, a base de hipoclorito cálcico. Es el caso más frecuente entre quienes llevan 3 o 4 temporadas tratando con pastillas de tricloro sin vaciar nunca la piscina. En caso contrario, el cloro de choque granulado de siempre cumple perfectamente. Con un cloro de choque estabilizado en granulado (dicloro), calcula 20 g/m³ en lugar de 15. Es la dosis de choque que da Bayrol para su Chlorifix, 200 g por cada 10 m³. Un truco de piscinero consiste en verterlo al final del día, cuando el sol pega menos, porque el producto no estabilizado se degrada rápidamente con la radiación ultravioleta.
La dosis de 15 g/m³ coincide con la que indica Bayrol para su Chloryte, un hipoclorito cálcico sin estabilizante con un 70 % de cloro activo. Son 150 g por cada 10 m³ en caso de problemas con el agua, y el fabricante también aconseja aplicarlo por la noche, después del baño. La ficha del CTX-120, un hipoclorito cálcico al 65 %, da los mismos 15 g por m³. Los 30 g/m³ del caso más grave doblan esa dosis y no figuran en ninguna etiqueta de hipoclorito cálcico consultada.
Paso 4: alguicida
Después de la cloración de choque, añade un antialgas para rematar las algas supervivientes y evitar que vuelvan. La dosis depende completamente de la concentración del producto, así que sigue siempre las indicaciones de la etiqueta. Como referencia, AstralPool pide para su Antialgas 2 litros por cada 100 m³ como tratamiento inicial. Bayrol, para su Desalgin Regular, indica 500 ml por cada 10 m³ cuando ya hay algas. Y lo hace en un orden muy concreto, que consiste en cepillar las paredes, limpiar el filtro, aplicar el choque habitual y, solo después, verter el alguicida.
Paso 5: floculante
El floculante Producto que aglomera las partículas finas en suspensión para que el filtro las retenga o se puedan aspirar. , líquido o en cartuchos, aglomera las partículas finas en suspensión, las que dejan el agua turbia incluso después del choque. Las vuelve suficientemente grandes para que el filtro consiga retenerlas. Para un agua turbia, Bayrol indica 1 litro de su Quickflock Super por cada 100 m³, es decir, unos 10 ml/m³, con la filtración en marcha sin interrupción hasta que desaparezca la turbidez. En cartuchos, su Superflock Plus se coloca en el skimmer, a razón de 1 cartucho por cada 50 m³.
Ojo, el floculante solo sirve con filtro de arena o de vidrio, porque un filtro de cartucho o de diatomeas se colmata. En ese caso, utiliza un clarificante compatible con tu filtro, que se dosifica en cantidades mucho menores. Bayrol indica 10 ml por cada 10 m³ para su Superklar, apto para cartucho pero no para diatomeas, y 40 ml por cada 10 m³ para su Protect&Shine.
Paso 6: filtración continua
Deja la filtración en marcha de 24 a 48 horas sin parar y limpia el filtro cada 6 a 8 horas, con un contralavado si el filtro es de arena o de vidrio, como el Eco Filterglass Plus de Bayrol. El filtro se saturará rápidamente de algas muertas y de residuos.
Paso 7: control final
Pasadas 48 horas, vuelve a analizar el agua. El pH tiene que haber vuelto a un valor entre 7,2 y 7,4, y el cloro, a un nivel entre 1,5 y 3 mg/L. Si el agua está clara pero todavía ligeramente turbia, una segunda dosis de floculante y 12 horas más de filtración deberían resolverlo.
Cloro de choque o peróxido de hidrógeno: ¿cuál elegir?
Hay dos escuelas, la del cloro de choque, el valor seguro, y la del peróxido de hidrógeno, también llamado oxígeno activo líquido, la alternativa que gana terreno. Esta comparación es honesta, porque cada uno tiene sus limitaciones.
| Criterio | Cloro de choque | Peróxido de hidrógeno (12 %) |
|---|---|---|
| Velocidad de acción | 24-48 h | 24-48 h |
| Dosis | 15-30 g/m³ | 3 L por 10 m³ |
| ¿Aporta estabilizante? | Sí (si es cloro estabilizado) | No |
| Olor | Sí (cloraminas) | No |
| Eficacia > 30 °C | Buena | Reducida |
| Tamaño de piscina ideal | Todos | Mejor < 30 m³ |
| Efecto residual | Bueno | Bajo (dosis frecuentes) |
Fuente: SpectraLight UV, fabricante estadounidense de sistemas de desinfección ultravioleta. Recuerda que el peróxido exige dosis altas, de 30 a 40 ppm en una piscina típica, que dura poco en el agua y que resulta más fácil de usar en un vaso pequeño que en uno grande.
¿Conclusión? El cloro de choque sigue siendo la opción más fiable, la más económica y la más adecuada para volúmenes importantes. El peróxido de hidrógeno tiene sentido en piscinas pequeñas, como las desmontables de menos de 30 m³, para quien quiere evitar el estabilizante o no soporta el olor a cloro. Pero cuidado, su escaso efecto residual obliga a vigilar atentamente el agua durante los días siguientes. Y no lo uses con un filtro de diatomeas, porque las disuelve, según la misma fuente.
Si tu piscina se trata con bromo, haz el choque con un producto específicamente pensado para el bromo, no con cloro, que alteraría el equilibrio de la piscina.
Piscina verde a pesar del cloro de choque: los 5 errores
Has hecho el tratamiento, la filtración lleva 48 horas en marcha y el agua sigue... verde. Desesperante, sí, pero casi siempre tiene explicación.
Primer error, no corregir el pH antes del tratamiento. Con un pH de 7,8 o más, el cloro de choque pierde la mitad de su eficacia. Es la primera causa de fracaso, y la solución pasa por bajar el pH a 7,2 antes de repetir la cloración de choque.
Segundo error, el exceso de estabilizante, con el ácido cianúrico por encima de 75 mg/L. Demasiado estabilizante «secuestra» el cloro. Según el estudio de Frontiers in Public Health de 2024, por encima de 200 mg/L se produce un bloqueo del cloro, y el cloro que se sigue añadiendo ya no genera suficiente cloro libre. La única solución consiste en sustituir una parte del agua por agua nueva. Para volver a 40 mg/L, hay que renovar el 47 % del vaso si partes de 75 mg/L y el 60 % si partes de 100 mg/L. La cuenta es sencilla, basta con dividir el valor objetivo entre el actual y restar el resultado de 1. Desde 75 mg/L, 40 entre 75 da 0,53, y 1 menos 0,53 deja 0,47, es decir, el 47 %. Una vez que el estabilizante haya bajado, pasa a un cloro no estabilizado, el hipoclorito cálcico, para los tratamientos siguientes, o el problema volverá.
Tercer error, un filtro saturado que nadie ha limpiado. Un filtro colmatado por las algas muertas ya no filtra absolutamente nada. Hay que limpiarlo cada 6 a 8 horas durante el tratamiento, con un contralavado si es de arena y con un aclarado si es de cartucho.
Cuarto error, quedarse corto con el cloro de choque. La dosis «normal» de 15 g/m³ puede no bastar para un agua verde oscuro. Pasa entonces a 30 g/m³. Espera después a que el cloro baje de 3 mg/L antes de bañarte, el umbral que da Bayrol para su Chloryte. Más vale esa espera que un tratamiento demasiado flojo que habrá que repetir y pagar dos veces.
Quinto error, apagar la filtración demasiado pronto. 24 horas no siempre bastan, así que, si el agua sigue turbia, mantén la filtración continua todo el tiempo necesario. Los productos de tratamiento necesitan circulación para llegar a cada rincón de la piscina.
Qué productos comprar y en qué cantidad
Antes de ir a la tienda, calcula exactamente lo que vas a necesitar. Estas son las cantidades correspondientes a un tratamiento completo según el tamaño de la piscina, calculadas con las dosis de esta página.
| Producto | Piscina de 25 m³ | Piscina de 50 m³ | Piscina de 75 m³ |
|---|---|---|---|
| Cloro de choque (15 a 30 g/m³) | 375-750 g | 750 g-1,5 kg | 1,125-2,25 kg |
| Alguicida (2 L por 100 m³, AstralPool) | 0,5 L | 1 L | 1,5 L |
| Floculante líquido (10 ml/m³) | 250 ml | 500 ml | 750 ml |
| Reductor de pH granulado (de 7,6 a 7,2, alcalinidad de 100 mg/L) | 525 g | 1,05 kg | 1,6 kg |
Para 50 m³ de agua muy verde, por ejemplo, son 1,5 kg de cloro de choque, 1 litro de alguicida y medio litro de floculante. La dosis de reductor de pH depende de la alcalinidad y del pH de partida, y la tabla completa está en la guía del pH. Añade un kit de análisis, con unas tiras reactivas como mínimo.
Si prefieres el peróxido de hidrógeno, ten en cuenta que en la Unión Europea un particular solo puede comprarlo al 12 % como máximo desde el 1 de febrero de 2021 (Reglamento (UE) 2019/1148). A esa concentración, cuenta 3 litros por cada 10 m³ en tratamiento de choque (ficha de Bayrol Bayrosoft Light), es decir, 15 litros para una piscina de 50 m³.
Un fotómetro electrónico cuesta más que un bote de tiras, pero se amortiza rápidamente si quieres mediciones precisas durante toda la temporada. Para el seguimiento habitual, resulta considerablemente más fiable que las tiras reactivas.

Cómo evitar que el agua vuelva a ponerse verde
Recuperar un agua verde es una cosa, y evitar que se repita es otra muy distinta. Ahí es precisamente donde la mayoría de los propietarios bajan la guardia.
¿El reflejo número uno? Mide el pH y el cloro semanalmente, y 2 veces por semana en pleno verano. Con un kit de análisis completo o un medidor digital, en 3 minutos sabes exactamente cómo está el agua. No es negociable.
En cuanto a la química, una dosis de antialgas cada 2 semanas hace maravillas, incluso cuando el agua parece perfectamente equilibrada. Las algas siguen ahí, invisibles, esperando el menor desequilibrio para multiplicarse de nuevo.
La filtración es lo que realmente manda. La regla de la temperatura dividida entre dos no es ningún capricho, y con el agua a 26 °C son 13 horas de filtración como mínimo. Haz funcionar la bomba durante el día, cuando el sol y el calor aprietan más, y no de noche, como hacen muchos propietarios para ahorrar electricidad.
Piensa también en cubrir la piscina. Una cubierta telescópica, una cubierta automática o una simple lona limitan la exposición al sol, reducen la suciedad y frenan la pérdida de cloro. Es, con diferencia, la inversión preventiva más rentable.
Otro aspecto frecuentemente subestimado es la higiene de los bañistas. Una ducha rápida antes de lanzarse al agua reduce considerablemente el aporte de materia orgánica.
Por último, adelántate a las olas de calor. Antes de los primeros picos de temperatura, haz un control completo del equilibrio del agua y añade una dosis de alguicida de fondo. Prevenir resulta muchísimo más económico que curar.
Remedios caseros: ¿funcionan de verdad?
El bicarbonato sódico contra el agua verde aparece constantemente en los foros. Y también la lejía, el vinagre, la sal... Toca separar lo verdadero de lo falso.
El bicarbonato sódico actúa sobre la alcalinidad y puede estabilizar un pH caprichoso. No mata las algas, en absoluto. Si tu agua está verde porque una alcalinidad demasiado baja desestabiliza el pH, el bicarbonato puede ayudar indirectamente, al crear las condiciones para que el cloro funcione mejor. ¿Pero usarlo solo contra una proliferación de algas? No va a funcionar.
La lejía, que es hipoclorito sódico, se parece químicamente al cloro líquido de piscina. En teoría puede desinfectar. En la práctica, a un particular le resulta prácticamente imposible dosificarla, su concentración cambia de una marca a otra y muchas llevan aditivos, como perfumes o tensioactivos, que no pintan nada en una piscina. Por eso los profesionales la desaconsejan.
El vinagre baja el pH, es cierto. Pero no tiene ningún efecto alguicida y, en grandes cantidades, altera el equilibrio químico más de lo que ayuda.
¿El veredicto? Los productos específicos, como el cloro de choque, el alguicida o el floculante, existen por una buena razón. Están formulados para el agua de piscina, con dosis precisas, instrucciones claras y una compatibilidad verificada con los distintos filtros y revestimientos. Los remedios caseros, en el mejor de los casos, ayudan ligeramente a corregir un parámetro concreto. En el peor, agravan el problema.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi piscina sigue verde a pesar del cloro de choque?
Revisa primero dos causas: un pH demasiado alto, por encima de 7,4, o un exceso de estabilizante, con el ácido cianúrico por encima de 75 mg/L. El cloro está presente en el agua, pero químicamente «bloqueado», y no puede actuar. Corrige el pH, comprueba el nivel de estabilizante y repite el tratamiento de choque. Si el estabilizante supera los 75 mg/L, el vaciado parcial es inevitable.
¿Puedo bañarme en una piscina verde?
No. Un agua verde no es apta para el baño, ni siquiera unos minutos. Puede contener gérmenes responsables de irritaciones de la piel y de los ojos, otitis, gastroenteritis o problemas respiratorios. Los niños y las personas más frágiles están especialmente expuestos.
¿Cómo recuperar una piscina verde en menos de 48 horas?
Limpieza mecánica con cepillo y limpiafondos, corrección del pH a 7,2, choque con 15 a 30 g/m³ de hipoclorito cálcico al 70 % según la gravedad, alguicida, floculante y filtración continua durante 48 horas. En vasos pequeños, el peróxido de hidrógeno al 12 %, a razón de 3 litros por cada 10 m³, puede acelerar el proceso.
¿El cloro de choque elimina las algas?
Sí. El cloro de choque oxida y destruye las células de las algas verdes. Pero, para ser plenamente eficaz, necesita un pH correcto, entre 7,0 y 7,4, y un nivel de estabilizante razonable, por debajo de 50 mg/L. El alga mostaza, de color amarillo, y el alga negra resisten más, y pueden exigir tratamientos repetidos o productos específicos.
¿Cuál es el producto milagro para recuperar el agua verde?
No existe un producto milagro. Un tratamiento eficaz combina varios productos. El cloro de choque, o el peróxido de hidrógeno, para matar las algas, el alguicida para impedir que vuelvan y el floculante para aclarar el agua. Y nada de esto funciona si previamente no se ha corregido el pH.
Mi agua está verde pero sin algas, ¿qué pasa?
Un agua transparente pero teñida de verde, sin depósitos ni paredes viscosas, suele indicar una oxidación de metales, cobre o hierro disueltos en el agua. Es un problema químico distinto, que se trata con un secuestrante de metales y no con cloro de choque. Lleva una muestra de agua a analizar para confirmarlo.
¿Hay que vaciar la piscina si el agua está muy verde?
No siempre. Se recomienda un vaciado parcial, del 25 al 30 % del volumen, si el estabilizante está demasiado alto o si el agua lleva varias semanas estancada. Un vaciado completo rara vez resulta necesario y puede dañar la estructura del vaso, por la presión del nivel freático sobre una piscina vacía. Prioriza el tratamiento químico siempre que sea posible.



