Si el pH de tu piscina pasa de 7,0 a 8,0, la proporción de cloro activo cae del 75 % al 25 %, de modo que, con la misma dosis, el cloro que de verdad trabaja se reduce a la tercera parte. Con temperaturas superiores a 30 °C y la piscina llena de bañistas, el agua puede enturbiarse en 48 horas, a veces antes. El potencial de hidrógeno se mide en una escala de 0 a 14 y condiciona prácticamente todo lo demás, desde el equilibrio químico del agua hasta la comodidad del baño y la duración de tus equipos. ¿Demasiado alto? Incrustaciones calcáreas, cloro debilitado y agua lechosa. ¿Demasiado bajo? Corrosión del liner, del poliéster y de la bomba de calor. Entre ambos extremos queda una ventana estrecha, de 7,2 a 7,4, que tendrás que mantener a pesar del calor, las tormentas y las tardes de baño interminables. Más abajo encontrarás las dosis exactas según el volumen, las tablas de corrección y lo que realmente aporta un regulador automático.
Qué es el pH de la piscina y por qué es el parámetro n.º 1
El pH, o potencial de hidrógeno, mide la acidez del agua en una escala que va de 0, muy ácido, a 14, muy básico, con el 7 como valor neutro. En una piscina privada, lo ideal es mantenerlo entre 7,2 y 7,4. El margen es ridículamente estrecho, desde luego. En España, el Real Decreto 742/2013 establece un intervalo de 7,2 a 8,0 para las piscinas de uso público, también para las de comunidades de propietarios, y ordena cerrar el vaso cuando el valor baja de 6,0 o supera 9,0. Aun así, cualquier buen piscinero te recomendará dejarlo en 7,2, porque con ese valor el tratamiento rinde al máximo.
¿Por qué tanta precisión? Porque el pH influye prácticamente en todo.
- La eficacia del desinfectante. A pH 7,0, alrededor del 75 % del cloro libre está activo frente a bacterias y algas. A pH 7,5 desciende al 50 %, y a pH 8,0 se queda en el 25 %, según la nota técnica TN60 del PWTAG, el grupo asesor británico especializado en el tratamiento del agua de piscinas. Dicho de otro modo, añades la misma cantidad de cloro y tres cuartas partes no desinfectan nada. El consumo de desinfectante se dispara y el tratamiento deja de dar abasto.
Por qué el pH cambia el cloro activo (química)
El cloro libre presente en el agua adopta dos formas distintas, y el pH determina la proporción de cada una.
- Ácido hipocloroso (HClO). Es la forma activa y, como se trata de una molécula neutra, atraviesa fácilmente la membrana de virus y bacterias y los destruye desde el interior. Es el auténtico desinfectante.
- Ion hipoclorito (ClO⁻). Es la forma débil. Su carga negativa choca con la de la membrana de los microorganismos, también negativa, y apenas consigue penetrar en ellos.
A pH 7,5 las dos formas se reparten a partes iguales, y por encima de 7,8 la concentración de ácido hipocloroso disminuye notablemente, como explica este artículo de Anales de Química, la revista de la Real Sociedad Española de Química. Manteniendo el pH entre 7,2 y 7,4, la mayor parte del cloro disponible trabaja de verdad.
La comodidad del baño. Un pH alejado de 7,4, tanto hacia arriba como hacia abajo, irrita los ojos y reseca la piel, que queda tirante después de cada baño, y a veces provoca picores persistentes. La mucosa nasal tampoco lo agradece, y los niños suelen ser los primeros en quejarse.
La duración del material. Con un agua demasiado ácida, por debajo de 7, el liner, las juntas y las piezas metálicas del sistema de filtración se corroen prematuramente. Con un agua demasiado básica, por encima de 7,6, la cal se adhiere al intercambiador de la bomba de calor, a las boquillas de impulsión y a la célula del clorador salino. Sustituir un equipo deteriorado cuesta bastante más que una garrafa de corrector de pH.

Por qué se desajusta el pH: causas de un pH alto o bajo
El pH de una piscina nunca permanece estable por sí solo. Es lo primero que desespera a quien estrena piscina, especialmente cuando el valor medido por la mañana no se parece en absoluto al de la tarde. La temperatura, la afluencia de bañistas, la lluvia y el tipo de tratamiento lo empujan continuamente en una dirección u otra, a veces en cuestión de horas.
| Causa | El pH sube ↑ | El pH baja ↓ |
|---|---|---|
| Agua del grifo muy calcárea (dureza superior a 250 mg/L) | ✅ | |
| Cloro no estabilizado (hipoclorito cálcico) | ✅ | |
| Temperatura alta (> 28 °C), que acelera la salida del dióxido de carbono | ✅ | |
| Algas en desarrollo, que consumen el CO₂ disuelto | ✅ | |
| Evaporación fuerte (ola de calor, piscina sin cubierta) | ✅ | |
| Clorador salino en marcha | ✅ | |
| Lluvia ácida o tormentas | ✅ | |
| Exceso de reductor de pH | ✅ | |
| Cloro estabilizado (pastillas de tricloro, ácido cianúrico) | ✅ | |
| Muchos bañistas (sudor, crema solar, cosméticos) | ✅ |
Existe un factor que prácticamente todo el mundo subestima. Es la alcalinidad total (TAC), que mide la capacidad del agua para resistir las variaciones de pH y actúa como amortiguador para que tu piscina no viva en una montaña rusa química. Con una alcalinidad entre 80 y 120 mg/L, el pH se estabiliza prácticamente solo y te ahorras un buen número de correcciones innecesarias. Por debajo de 60 mg/L, cuidado. La menor perturbación, ya sea una tormenta violenta o una tarde con doce críos desatados en el agua, desplaza el pH entre 0,3 y 0,5 puntos en pocas horas.
Pongamos un ejemplo. Viernes por la noche, pH a 7,2. Perfecto. El sábado organizas una barbacoa y diez invitados se lanzan al agua una y otra vez sin pasar por la ducha. Llevan encima crema solar, sudor y restos de productos capilares que saturan la capacidad de oxidación del cloro. Domingo por la mañana, pH a 6,8 y un agua que empieza a picar. Un clásico.
Cómo medir el pH de la piscina y cada cuánto
Existen cuatro métodos, del más básico al más sofisticado, y la elección depende tanto de tu presupuesto como de la precisión que realmente necesitas en el día a día.
Tiras reactivas. Las sumerges, esperas 15 segundos y comparas los colores con la escala impresa en el bote. Son rápidas, sí, pero su precisión es bastante limitada, y una desviación de 0,4 puntos respecto a un medidor electrónico no tiene nada de excepcional, lo que basta para falsear por completo un diagnóstico. El daltonismo o la luz rasante del atardecer agravan todavía más el problema. Sirven para un control rápido entre dos baños, pero resultan insuficientes como única herramienta de análisis.
Reactivos líquidos y kits colorimétricos. Es el estuche de análisis de toda la vida. Llenas un tubo, añades unas gotas o una pastilla de rojo fenol y comparas la tonalidad obtenida. Resulta más fiable que las tiras, aunque la lectura sigue siendo subjetiva, y dos personas ante la misma muestra interpretan a veces valores diferentes, sobre todo cuando disminuye la luz. El Pooltester Cl/pH de Bayrol, por ejemplo, incluye 20 pastillas de rojo fenol para el pH y 20 de DPD 1 para el cloro libre.
Medidor de pH electrónico. Se trata de un comprobador de bolsillo con sonda que introduces en el agua para leer el valor en la pantalla en pocos segundos, sin ninguna ambigüedad de color. Su precisión ronda los 0,1 puntos, un salto cualitativo enorme respecto a las tiras, y para una piscina privada cumple sobradamente. Eso sí, calibra la sonda cada mes con una solución tampón de pH 7,01, porque de lo contrario la precisión se irá degradando progresivamente.
Sonda de pH conectada. Mide continuamente, envía alertas al móvil y conserva el historial de lecturas, lo que la convierte en la opción más cómoda para seguir el pH a diario sin mojar nada. Pero resulta cara, y hay que cambiar la sonda cada 12 o 18 meses, un gasto recurrente que se olvida con facilidad en el momento de la compra.
¿Cada cuánto medir? Dos o tres veces por semana en plena temporada de baño, y semanalmente durante el resto del año. Después de una tormenta, de un tratamiento de choque o de una fiesta en la piscina, vuelve a comprobarlo al día siguiente. Como referencia, una piscina de uso público está obligada a medirlo como mínimo una vez al día, por la mañana y antes de abrir, según el anexo III del Real Decreto 742/2013. El error clásico es medir cinco minutos después de añadir el producto. No sirve absolutamente de nada. Deja funcionar la depuradora durante al menos 6 horas y vuelve a medir.

pH alto en la piscina: consecuencias y cómo bajarlo
Por encima de 7,6, la situación se complica rápidamente. El agua pierde transparencia y adquiere un aspecto lechoso, aunque la depuradora funcione sin descanso y nada parezca mejorar. Es normal, porque a pH 8,0 tres cuartas partes del cloro libre ya no están activas. Paralelamente, la cal se deposita por todas partes, en la línea de flotación, en las tuberías y en el intercambiador de la bomba de calor. Los bañistas, mientras tanto, se quejan de ojos enrojecidos y de piel tirante.
Cómo bajarlo con reductor de pH
Para reducir un pH rebelde necesitas reductor de pH, también llamado minorador o pH minus, elaborado a base de bisulfato sódico. Existe en dos presentaciones, el granulado para dosificar manualmente y el líquido para los reguladores automáticos. Olvídate del ácido sulfúrico concentrado. Está reservado a profesionales con formación específica, y una sola salpicadura puede mandarte directamente a urgencias.
Dosis de reductor de pH granulado al ~93 %, para 10 m³ de agua y un objetivo de 7,2
| Alcalinidad del agua | pH de 7,6 a 7,2 | pH de 7,8 a 7,2 | pH de 8,0 a 7,2 |
|---|---|---|---|
| 80 mg/L | 170 g | 220 g | 240 g |
| 100 mg/L | 210 g | 260 g | 290 g |
| 120 mg/L | 240 g | 300 g | 340 g |
| 150 mg/L | 290 g | 370 g | 410 g |
| 200 mg/L | 380 g | 470 g | 540 g |
La tabla indica la dosis correspondiente a 10 m³. Para 40 m³ con el pH a 7,6 y una alcalinidad de 100 mg/L, son 4 × 210 = 840 g. Las dosis están calculadas para un agua con 30 mg/L de estabilizante. Sin estabilizante, resta entre un 15 y un 20 %, y con 50 mg/L, suma un 10 %. Salen de la demanda de ácido del tampón de carbonatos, un cálculo que se aparta menos de un 5 % de las tablas de Wojtowicz en el Journal of the Swimming Pool and Spa Industry, 2004.
¿Por qué la tabla parte de la alcalinidad? Porque es el parámetro que neutraliza el ácido añadido. Con el mismo pH, un agua a 150 mg/L pide alrededor de un 40 % más de producto que una a 100 mg/L. ¿Y qué indican las etiquetas de los fabricantes? Bayrol recomienda 100 g por 10 m³ para bajar el pH 0,1 unidades, según la ficha del pH-Minus. La ficha técnica del CTX-10 pide 1,5 kg por 100 m³ para bajarlo 0,2 unidades, o sea, 150 g por 10 m³. Son dosis fijas, y ninguna de las dos fichas cuantifica la influencia de la alcalinidad. El problema es que, con 100 mg/L, la dosis de Bayrol para pasar de 7,6 a 7,2, 400 g por 10 m³, casi duplica la de la tabla, y el pH acaba cerca de 7,0. Bayrol limita cada aporte a 200 g por 10 m³, de modo que esa dosis ya obliga a repartir el producto en dos tandas.
El método, paso a paso
- Mide el pH con un medidor fiable, electrónico o de reactivos líquidos.
- Mide la alcalinidad y consulta la dosis correspondiente en la tabla. La calculadora situada al principio de la página realiza el cálculo para tu volumen.
- Disuelve el granulado en un cubo con 10 litros de agua, nunca directamente en la piscina, porque atacaría el revestimiento.
- Viértelo lentamente delante de las boquillas de impulsión, con la depuradora en marcha.
- Regla de oro: no corrijas nunca más de 0,3 puntos cada 6 horas. Para bajar de 8,0 a 7,2, reparte la dosis en tres tandas de 0,3, 0,3 y 0,2 puntos, separadas por 6 horas, nunca un cubo gigante de una sola vez.
- Vuelve a medir transcurridas al menos 6 horas y ajusta si es necesario.
pH bajo en la piscina: consecuencias y cómo subirlo
Un pH inferior a 7,0 vuelve el agua agresiva, no en sentido figurado sino químico, lo que resulta bastante más preocupante para tu material y para los bañistas. El liner se decolora prematuramente, en cuestión de meses en lugar de varios años. Las juntas de las boquillas se desmenuzan y las piezas metálicas de la depuradora se oxidan. El poliéster adquiere un aspecto blanquecino que parece un defecto del revestimiento, cuando en realidad es la acidez del agua la que lo deteriora todo. Los bañistas, por su parte, sufren picor de ojos, irritación nasal y sequedad cutánea.
Cómo subirlo con incrementador de pH
Para aumentar el pH se utiliza incrementador de pH, también llamado elevador o pH plus, elaborado a base de carbonato sódico y disponible en polvo o en granulado en cualquier tienda especializada.
Dosis de incrementador de pH, a base de carbonato sódico, para 10 m³ de agua y un objetivo de 7,2
| Alcalinidad del agua | pH de 6,8 a 7,2 | pH de 7,0 a 7,2 |
|---|---|---|
| 40 mg/L | 160 g | 65 g |
| 60 mg/L | 225 g | 90 g |
| 80 mg/L | 290 g | 115 g |
| 100 mg/L | 355 g | 140 g |
| 120 mg/L | 420 g | 165 g |
La tabla indica la dosis correspondiente a 10 m³. Para una piscina de 40 m³ con el pH a 6,8 y una alcalinidad de 80 mg/L, la cantidad necesaria es 4 × 290 = 1160 g. Las dosis están calculadas para carbonato sódico puro y 30 mg/L de estabilizante, con el mismo método de cálculo que el reductor. Este cálculo se aparta menos de un 7 % de las tablas de carbonato sódico de Wojtowicz. El carbonato sódico también aumenta la alcalinidad, aproximadamente 27 mg/L con 290 g por cada 10 m³.
¿Y qué recomienda la etiqueta del incrementador? Bayrol recomienda 100 g por 10 m³ para subir el pH 0,1 unidades, según la ficha del pH-Plus. Con una alcalinidad de 100 mg/L, esa dosis resulta bastante parecida a la indicada en la tabla, con 400 g de 6,8 a 7,2 frente a 355 g. El problema aparece con una alcalinidad baja, que es precisamente la causa habitual de un pH que desciende una y otra vez. Con una alcalinidad de 40 mg/L, la dosis recomendada por Bayrol multiplica por 2,5 la cantidad indicada en la tabla, y el pH termina por encima de 8,5.
Por qué las dosis no son proporcionales (el efecto tampón de la alcalinidad)
El pH es una escala logarítmica, y un pH de 6,0 contiene 10 veces más iones de hidrógeno libres que uno de 7,0. Pero esos iones libres apenas cuentan en la dosis, porque lo que realmente consume el producto es la alcalinidad. Los bicarbonatos actúan como tampón, y ese tampón resiste con más intensidad cuanto más se aproxima el pH a 6,3.
En la práctica, con una alcalinidad de 100 mg/L y 30 mg/L de estabilizante, subir de 6,8 a 6,9 exige unos 100 g de carbonato sódico por cada 10 m³, mientras que subir de 7,6 a 7,7 solamente requiere unos 25 g. Y pasar de 6,5 a 7,2, una diferencia de 0,7, exige aproximadamente 910 g por cada 10 m³, es decir, 6,5 veces la dosis necesaria de 7,0 a 7,2, que es de 140 g, para una diferencia solamente 3,5 veces mayor. Con el reductor ocurre exactamente lo mismo, y cada décima resulta más costosa a medida que el pH desciende hacia 7,2.
El método. Vierte el producto directamente en el skimmer más alejado de las boquillas de impulsión, con la depuradora en marcha, porque el carbonato sódico se disuelve bien en la corriente de agua. La regla es idéntica a la del reductor, con escalones de 0,3 puntos como máximo, 6 horas entre una corrección y la siguiente y una nueva medición cada vez.
Ojo con un detalle: si el pH baja de 7,0 una y otra vez a pesar de las correcciones, el problema está en la alcalinidad. Aumentarla con bicarbonato sódico corrige la causa y no solo el síntoma. Tienes la dosis exacta en el apartado siguiente.
Cómo estabilizar el pH y acabar con los altibajos
Corregir el pH está bien. No tener que corregirlo tres veces por semana está muchísimo mejor. Hay varias formas de conseguirlo, desde la más sencilla y gratuita hasta la más costosa.
1. Ajusta primero la alcalinidad. Funciona como un amortiguador que absorbe los golpes e impide las oscilaciones bruscas del pH. Compruébala con tus tiras o con tu estuche de análisis. Si baja de 80 mg/L, añade bicarbonato sódico, de 16 a 18 g por m³ para subirla 10 mg/L, es decir, unos 170 g para 10 m³. La ficha técnica del Alka Plus de Quimicamp, un bicarbonato sódico puro, redondea a 1 kg por cada 50 m³, o sea, 20 g por m³. Si supera los 120 mg/L, el pH tenderá a subir continuamente y resistirá las correcciones, así que tendrás que reducir la alcalinidad progresivamente, con pequeñas dosis repetidas de reductor, una operación bastante más delicada.
2. Conoce la dureza del agua de tu grifo. La dureza varía enormemente de un municipio a otro, y el pH no reacciona igual en un agua muy calcárea que en un agua blanda. Si la dureza de tu agua supera los 250 mg/L de carbonato cálcico, cada llenado o cada reposición de agua empujará el pH hacia arriba. Solicita el dato a tu compañía de aguas y mantén siempre una reserva de reductor de pH.
3. Cubre la piscina. Manta térmica de burbujas, cubierta automática o cubierta telescópica. Normalmente no se asocian con el pH, y sin embargo influyen considerablemente. Al reducir la evaporación, limitas la pérdida de dióxido de carbono disuelto, lo que mantiene el equilibrio carbónico del agua e impide que el pH se dispare los días de viento o de ola de calor. Como ventaja añadida, también reduces la degradación del cloro por la radiación ultravioleta y el gasto en calefacción.
4. Atención al clorador salino. La electrólisis de la sal produce cloro y, al mismo tiempo, eleva el pH de forma continua, una reacción química inevitable. Quien tiene un clorador salino sin regulador de pH se pasa el verano añadiendo reductor, por lo que la inversión en un regulador automático resulta prácticamente obligatoria.
Regulador de pH automático: ¿merece la pena?
El principio es sencillo. Una sonda instalada en el circuito de filtración mide el pH en tiempo real y, en cuanto supera el valor de consigna, ajustado entre 7,2 y 7,4, una bomba dosificadora inyecta automáticamente reductor de pH líquido desde un depósito. La dosificación es precisa, progresiva y proporcional a la diferencia entre el pH real y la consigna. Nada que ver con el cubo de granulado añadido a ojo el domingo por la mañana.
¿Qué equipos hay?
| Equipo | Qué mide y regula | Para quién | Ejemplo vendido en España |
|---|---|---|---|
| Regulador de pH | El pH, con reductor líquido | Cloro clásico o clorador salino | Bayrol Automatic pH |
| Regulador de pH y cloro | El pH y el redox, con regulación del cloro | Automatización completa | Bayrol Automatic Cl-pH |
Según la ficha del Automatic pH, la instalación y la puesta en marcha deben correr a cargo de un instalador profesional capacitado, así que, cuando compares precios, solicita un presupuesto con la instalación incluida.
¿Cuándo se amortiza? Un regulador de pH dosifica con una precisión de décimas de gramo, mientras que quien corrige manualmente casi siempre se excede. Es humano. Siempre se añade un poco más por si acaso, y al final se desperdicia producto y se provocan oscilaciones que habrá que corregir posteriormente. A lo largo de una temporada completa, el ahorro en reductor líquido, en tiras y sobre todo en el tiempo dedicado a vigilar y dosificar recupera una buena parte de la inversión.
¿Para quién es imprescindible? Si tienes clorador salino, claramente sí, porque el aumento del pH es permanente y automático, y la corrección también debe serlo. Si tu piscina supera los 40 m³ y la alcalinidad es caprichosa, resulta muy recomendable. En una piscina pequeña de 20 m³, con la cloración salina bien ajustada y una alcalinidad estable, no es estrictamente necesario. Pero qué tranquilidad.
Un regulador no te exime de comprobar manualmente el pH de vez en cuando, una vez al mes con un medidor electrónico independiente. La sonda puede desviarse, ensuciarse o envejecer, y un control cruzado sigue siendo una práctica recomendable.

Tabla de diagnóstico rápido
¿Tu agua presenta un problema y no sabes por dónde empezar? Esta tabla resume los síntomas más habituales y su relación con el pH.
| Síntoma | pH probable | Otras causas posibles | Acción inmediata |
|---|---|---|---|
| Agua turbia, lechosa | Alto (> 7,6) | Filtración insuficiente, filtro colmatado | Medir el pH y añadir reductor de pH |
| Ojos que pican después del baño | Alto o bajo | Cloraminas (cloro combinado) | Medir el pH y el cloro libre |
| Depósitos blancos en la línea de flotación | Alto (> 7,8) | Dureza del agua elevada | Reductor de pH y desincrustante para la línea de flotación |
| Liner que pierde color | Bajo (< 6,8) | Exceso de cloro estabilizado | Incrementador de pH y revisar el cloro |
| Tratamiento de choque sin efecto | Alto (> 7,6) | Estabilizante (ácido cianúrico) saturado | Bajar el pH PRIMERO, luego el choque |
| Agua verde pese a un cloro suficiente | Alto (> 7,4) | Algas ya establecidas, tratamiento antialgas insuficiente | Corregir el pH y DESPUÉS el choque |
| Agua agresiva, espuma en la superficie | Bajo (< 6,8) | Exceso de oxígeno activo | Incrementador de pH y menos desinfectante |
La regla de oro: corrige siempre el pH antes que cualquier otro tratamiento del agua. Un tratamiento de choque a pH 8,0 equivale a tirar el dinero a la piscina.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el pH ideal para una piscina?
El pH ideal de una piscina privada se sitúa entre 7,2 y 7,4, con un valor óptimo de 7,2. Es el intervalo en el que el cloro libre resulta más eficaz, el baño es más agradable y los equipos sufren menos agresiones. En España, el Real Decreto 742/2013 exige entre 7,2 y 8,0 en las piscinas de uso público y en las de comunidades de propietarios.
¿Por qué sube solo el pH de mi piscina?
Existen tres causas principales. La primera es una alcalinidad demasiado elevada, superior a 120 mg/L, que empuja el pH hacia arriba. La segunda, un clorador salino, que produce cloro y eleva el pH de forma natural. La tercera, un agua de llenado muy calcárea, con una dureza superior a 250 mg/L. La liberación de dióxido de carbono, acelerada por el calor y la agitación del agua, también contribuye. Si el problema es crónico, un regulador automático de pH lo soluciona definitivamente.
¿Puedo bañarme con el pH a 8?
Mejor que no, sinceramente. A pH 8,0 solo el 25 % del cloro libre está activo, de modo que el agua deja de desinfectarse correctamente aunque la tira indique un cloro libre normal. Es engañoso, y precisamente ahí está la trampa. Existe riesgo de irritación en ojos y piel, y las algas y las bacterias encuentran condiciones favorables para proliferar. Corrige primero el pH y báñate después.
¿Hay que corregir el pH antes o después de un tratamiento de choque?
Antes. Siempre. Un tratamiento de choque con el pH elevado, por encima de 7,6, desperdicia producto, porque el cloro no se mantiene en forma de ácido hipocloroso activo. Lleva el pH a un valor entre 7,0 y 7,2, espera 6 horas y aplica el choque. Así, el tratamiento resultará dos o tres veces más eficaz.
¿Qué diferencia hay entre el reductor de pH líquido y el granulado?
El reductor líquido que se vende a particulares es ácido sulfúrico diluido al 15 % como máximo, como el pH-Minus Liquid Domestic de Bayrol, al 14,9 %. Por encima de ese 15 %, el Reglamento (UE) 2019/1148 sobre precursores de explosivos restringe su venta al público desde el 1 de febrero de 2021, y las versiones al 40 % quedan reservadas a profesionales. Viene listo para usar y se adapta a las bombas dosificadoras de los reguladores automáticos. El granulado, bisulfato sódico al 93 % aproximadamente, se disuelve en un cubo antes de añadirlo y exige una manipulación manual. El resultado final es idéntico, y la presentación adecuada depende únicamente de tu instalación.
¿Puede el vinagre sustituir al reductor de pH?
Para salir del paso un domingo por la tarde, con la tienda de piscinas cerrada, sí. El vinagre reduce el pH, pero la dosis depende de la acidez que indique la etiqueta, así que añádelo poco a poco y vuelve a medir. Pero no es en absoluto recomendable como rutina. El ácido acético alimenta a las bacterias y aumenta la carga orgánica del agua, lo que obliga a consumir más desinfectante para compensarlo. El bisulfato sódico sigue siendo el producto adecuado para el uso habitual.



