El cloro es el parámetro que cualquier propietario de piscina vigila con más atención, y con razón. ¿Poco cloro? Con temperaturas elevadas, el agua se vuelve verde en 48 horas. ¿Demasiado? Los bañistas salen con los ojos enrojecidos y el olor permanece adherido a la piel hasta la noche del día siguiente. La mayoría de los errores proceden de una confusión elemental, porque se habla del «nivel de cloro» sin distinguir las tres formas que conviven en el vaso. Cloro libre, cloro combinado y cloro total. La diferencia no es ningún detalle, y comprenderla modifica completamente la manera de gestionar el tratamiento.
1. Cloro libre, cloro combinado y cloro total: en qué se diferencian
Tres cifras, tres realidades químicas distintas.
El cloro libre es la fracción que desinfecta, la que muchos llaman también cloro activo, aunque no todo él trabaja con la misma eficacia. Ese cloro existe en una forma activa, que destruye bacterias, algas y microorganismos patógenos, y en una forma inactiva, considerablemente menos eficaz. La proporción de forma activa depende directamente del pH del agua. A pH 7,2, alrededor del 65 % del cloro libre está activo, mientras que a pH 8,0 esa proporción desciende a un 25 %, según la nota técnica TN60 del PWTAG, el grupo asesor británico especializado en el tratamiento del agua de piscinas. Un pH desajustado arruina la eficacia del desinfectante aunque la dosis sea la correcta.
Química del cloro libre: HClO y ClO⁻
El cloro libre se reparte entre dos formas químicas, y el pH del agua determina la proporción de cada una.
- Ácido hipocloroso (HClO). Es la forma activa, capaz de atravesar la membrana de bacterias y algas, y por tanto el desinfectante que de verdad trabaja.
- Ion hipoclorito (ClO⁻). Es la forma inactiva, aproximadamente 80 veces menos eficaz, y su proporción aumenta a medida que sube el pH.
A pH 7,2 hay alrededor de un 65 % de HClO, y a pH 8,0 queda en torno a un 25 %. Por eso mantener el pH entre 7,2 y 7,4 resulta decisivo para la eficacia del tratamiento.
Cloro libre activo: la parte que de verdad desinfecta
Calcular el cloro activo no tiene ningún misterio, y explica numerosos tratamientos fallidos. Partes del cloro libre que has medido y lo comparas con el pH. A pH 7,2, alrededor del 65 % de ese cloro libre está activo, pero a pH 8,0 solo queda la cuarta parte. El medidor, en cambio, muestra exactamente el mismo valor en ambos casos. Ninguna tira indica directamente el cloro libre activo. La tira mide el cloro libre, y te corresponde a ti cruzar ese dato con el pH para saber qué está trabajando realmente en el vaso.
El cloro combinado es bastante más traicionero. Cuando el cloro libre reacciona con la contaminación nitrogenada que aportan los bañistas, como el sudor, la orina, la crema solar o los restos orgánicos, forma cloraminas. Son compuestos inestables e irritantes, responsables de ese olor «a piscina» que todo el mundo reconoce inmediatamente. Una paradoja clásica. El olor a cloro indica que falta cloro activo, no que sobra, porque las cloraminas apenas conservan poder desinfectante.
El cloro total es una simple suma del cloro libre y el cloro combinado. Algunos analizadores lo muestran y sirve como indicador, pero resulta insuficiente por sí solo. Imagina un agua con 3 ppm de cloro total, de las que solo 0,5 corresponden al cloro libre y 2,5 a las cloraminas. Es un agua peligrosa, aunque la cifra global parezca perfectamente correcta.
| Parámetro | Qué es | Valor objetivo |
|---|---|---|
| Cloro libre | Fracción desinfectante activa | 1 a 3 ppm (mg/L) |
| Cloro combinado (cloraminas) | Restos de reacción, irritantes | < 0,6 ppm |
| Cloro total | Suma de los dos | 1,5 a 3,5 ppm |
Regla práctica. Si el cloro combinado supera 0,6 ppm, o si la relación entre cloro combinado y cloro libre pasa de 0,3, toca hacer un tratamiento de choque, aunque el cloro total parezca correcto.
2. Qué nivel de cloro necesita tu piscina
No existe una cifra universal válida para todas las situaciones. Una piscina de 10 m³ sin estabilizante a 35 °C no tiene nada que ver con otra cubierta de 80 m³ con el pH perfectamente estabilizado.
Primero: tu objetivo depende del estabilizante
Es la regla elemental, y precisamente la que más propietarios desconocen. El cloro libre mínimo no se interpreta en términos absolutos, porque equivale aproximadamente al 7,5 % del nivel de estabilizante, es decir, de ácido cianúrico. Una proporción, no una cifra fija.
| Estabilizante medido | Cloro libre mínimo |
|---|---|
| 30 ppm | 2,3 ppm |
| 50 ppm | 3,8 ppm |
| 80 ppm | 6,0 ppm |
| 100 ppm | 7,5 ppm (imposible de mantener a diario) |
La trampa clásica. Con mucho estabilizante, un nivel de cloro aparentemente adecuado resulta insuficiente.
Un caso real, medido con un PoolLab en una piscina de 30 m³ en julio de 2026. Estabilizante a 81 ppm, cloro libre a 2,34. Sobre el papel, el valor cae de lleno en la horquilla de 1 a 3 ppm que recomienda todo el mundo, pero en la práctica hacían falta 6,1 ppm. ¿Resultado? Algas que se instalan tranquilamente en las paredes y en las esquinas mientras el medidor muestra valores tranquilizadores. El propietario no dosificaba mal. Simplemente dosificaba con la referencia equivocada.
Así que mide el estabilizante antes de fijar tu objetivo de cloro, porque sin ese dato la tabla siguiente carece prácticamente de sentido. Y apunta a 1 o 2 ppm por encima del mínimo. Una piscina que vive justo en su umbral no perdona ni una ola de calor ni un fin de semana con seis bañistas.
Valores de referencia generales (estabilizante entre 30 y 50 ppm)
| Situación | Cloro libre objetivo (ppm) |
|---|---|
| Piscina privada, uso normal, verano | 1 a 3 ppm |
| Piscina cubierta o a la sombra | 1 a 2 ppm |
| Mucho calor (> 28 °C) y muchos bañistas | 2 a 3 ppm |
| Después de un tratamiento de choque | 5 a 10 ppm (esperar a que baje antes del baño) |
| Invernaje activo | 1 a 2 ppm |
| Piscina desmontable pequeña (< 10 m³) | 2 a 3 ppm (poca renovación del agua) |
Tabla de dosis de cloro según el volumen de agua
La tabla siguiente responde a dos preguntas concretas, cuánto cloro añadir para subir un punto y cuánto para un tratamiento de choque.
Las dosis corresponden a hipoclorito cálcico granulado al 65 % y a una subida de 1 ppm de cloro libre. Subir 1 ppm en 1 m³ exige 1 g de cloro activo, o sea, unos 1,5 g de producto al 65 %. Encontrarás las dosis detalladas por tipo de producto en la tabla de dosis del tratamiento de choque.
| Volumen de agua | Dosis para +1 ppm | Dosis para un choque (+5 ppm) |
|---|---|---|
| 20 m³ | ~30 g | ~150 g |
| 40 m³ | ~60 g | ~300 g |
| 60 m³ | ~90 g | ~450 g |
| 80 m³ | ~120 g | ~600 g |
| 100 m³ | ~150 g | ~750 g |
Con pastillas de tricloro de 200 g al 90 %, calcula aproximadamente una pastilla por cada 25 a 30 m³ más o menos cada semana (de 5 a 10 días según el producto y la temperatura) para el mantenimiento durante un verano normal. Adapta después la cantidad al número de bañistas y al nivel de estabilizante del agua. Un dosificador regulable, flotante o colocado en el skimmer, te facilitará considerablemente la vida, mucho más que arrojar las pastillas directamente al vaso.
Son dosis orientativas, que tendrás que ajustar al producto utilizado y al volumen real. La calculadora de dosis realiza el cálculo exacto para tu piscina.
3. Cómo medir el cloro
Existen cuatro métodos, del más sencillo al más preciso.
Las tiras reactivas
Es la solución más económica y accesible. Sumerge la tira en el agua durante 1 o 2 segundos, no más, porque el color sigue reaccionando, espera 15 segundos y compárala con la escala de colores. La mayoría de las tiras multiparámetro miden simultáneamente el cloro libre, el pH, la alcalinidad y, en algunos casos, el estabilizante. Su precisión ronda los 0,5 ppm, arriba o abajo. No basta para diagnosticar un agua problemática, aunque para el control cotidiano cumple sobradamente.
Las pastillas DPD, un método colorimétrico, ofrecen una precisión superior. El funcionamiento es sencillo. Disuelves una pastilla DPD 1 en un tubo con agua de la piscina y la reacción tiñe el agua de rosa, más oscuro cuanto más cloro libre contiene. Después comparas el color con un comparador o introduces la muestra en un fotómetro para obtener una lectura objetiva. La DPD 1 mide el cloro libre y la DPD 3, el cloro total, de modo que la diferencia entre las dos lecturas proporciona el cloro combinado.
El medidor digital
Un medidor digital, como el Hanna HI701 o un fotómetro PoolLab, muestra directamente el resultado en ppm en una pantalla. Sin colores que interpretar, con mejor repetibilidad y en unos 30 segundos. Un modelo básico resulta suficiente para una piscina particular, y los modelos más completos suelen medir también el pH, la alcalinidad y la temperatura en una sola operación.
La sonda redox (ORP)
Es el nivel superior. La sonda redox mide el poder desinfectante del agua en milivoltios, y refleja su eficacia global, no solamente la concentración de cloro. Un valor entre 650 y 750 mV suele indicar un agua correctamente desinfectada. Su principal ventaja consiste en que reacciona a la forma activa del cloro, no a las cloraminas inertes. Su inconveniente, que una sonda redox aislada no sustituye a una medición de concentración. Lo ideal es que controle una bomba dosificadora dentro de un sistema de regulación automática. Equipos como el Bayrol Automatic Cl-pH combinan sonda redox, sonda de pH y sensor de temperatura para una vigilancia continua.
¿Qué es el potencial redox (ORP)?
ORP son las siglas en inglés de Oxidation-Reduction Potential, el potencial de oxidación-reducción. Mide la capacidad del agua para oxidar, es decir, para neutralizar los microorganismos patógenos, y cuantos más milivoltios marca, más oxidante y más desinfectante resulta el agua.
A diferencia de la concentración expresada en ppm, el ORP integra todo lo que influye en la eficacia real del cloro, como el pH, la temperatura o las cloraminas. Un agua con 1 ppm de cloro libre a pH 7,2 puede alcanzar 720 mV, una desinfección excelente, mientras que con la misma concentración a pH 8,0 no pasará de 580 mV. Por eso los sistemas de regulación profesionales se guían por el ORP y no por la concentración bruta.
| Método | Precisión | Uso ideal |
|---|---|---|
| Tiras reactivas | ± 0,5 ppm | Control semanal rápido |
| Pastillas DPD | ± 0,2 ppm | Diagnóstico preciso, agua turbia |
| Medidor digital | ± 0,1 ppm | Uso regular, lectura objetiva |
| Sonda redox | Cualitativa (mV) | Automatización, vigilancia continua |
Recomendación práctica. Tiras para la rutina, 2 veces por semana, y pastillas DPD o medidor digital en cuanto aparezca cualquier problema. La sonda redox, únicamente si piensas instalar un sistema de regulación automática.
4. Cloro bajo: causas y protocolo de corrección
Cuando el cloro libre baja de 0,5 ppm, entras en la zona peligrosa. El agua puede parecer perfectamente clara durante 24 a 48 horas, pero la carga microbiana aumenta silenciosamente. Una proliferación de algas puede convertir la piscina en una charca en una sola tarde de ola de calor.
Por qué cae el cloro.
- Los rayos ultravioleta del sol destruyen el cloro libre que ningún estabilizante protege. Sin ácido cianúrico, el sol de mediodía puede eliminar la mitad del cloro libre en aproximadamente media hora, según Richard Falk.
- Una carga orgánica elevada, después de una fiesta, de un fin de semana lluvioso que arrastra tierra de los alrededores o de una caída de hojas en la piscina.
- Una dosificación insuficiente, porque las pastillas de tricloro se disuelven más deprisa en pleno verano que al principio o al final de la temporada.
- Un pH demasiado alto. El cloro activo está presente pero no rinde, y tienes todos los detalles en la guía del pH de la piscina.
El protocolo de corrección.
- Mide simultáneamente el cloro libre, el pH y el estabilizante.
- Corrige primero el pH si hace falta, con un objetivo de 7,0 a 7,2 antes de un tratamiento de choque para que rinda al máximo.
- Dosifica según la tabla del apartado 2. Para una subida de 0,5 a 1 ppm no hace falta un choque, pero si el agua está turbia o coloreada, pasa directamente al tratamiento de choque.
- Disuelve el granulado en un cubo de agua antes de verterlo, con la depuradora en marcha y preferiblemente al atardecer, cuando el sol destruye menos cloro.
- Vuelve a medir entre 4 y 6 horas después.
Si el agua ya está verde, sigue el protocolo completo de la guía sobre el agua verde en la piscina, porque subir el cloro, por sí solo, no suele bastar.
5. Cloro alto: riesgos y cómo bajarlo
¿Cómo se baja el cloro de una piscina? Primero, sin pánico. Un nivel superior a 5 ppm después de un tratamiento de choque resulta normal y completamente pasajero. El problema aparece cuando se mantiene entre 5 y 10 ppm durante varios días, generalmente por una sobredosis involuntaria o por un dosificador con demasiadas pastillas.
Los riesgos de una sobredosis. Ojos y nariz irritados, bañadores y pelo descoloridos, juntas y liners de PVC deteriorados. El pelo rubio que se vuelve verde se debe al cobre oxidado, no directamente al cloro, aunque los desequilibrios químicos lo favorecen.
Cómo bajar el cloro rápidamente.
- El método natural. Deja el vaso al sol, con la depuradora parada o funcionando a bajo régimen, y sin estabilizante, porque sin ácido cianúrico el sol degrada el cloro en pocas horas. Con mucho estabilizante, el método tarda bastante más.
- El tiosulfato sódico. Es el neutralizador químico clásico, y se comercializa en granulado como neutralizador de cloro. La dosis habitual ronda los 70 g de tiosulfato sódico por cada 10 m³ para bajar 1 ppm, la que indica Bayrol para su neutralizador. Algunos neutralizadores son de sulfito o de bisulfito y llevan otra dosis, así que sigue la etiqueta del tuyo. Añade el producto poco a poco, vuelve a medir y no te pases, o saltarás de un extremo al otro.
- La dilución parcial. Vacía entre un 10 y un 20 % del volumen y rellena con agua nueva. Funciona, aunque consume agua y obliga a reequilibrar todos los parámetros, desde el pH hasta la alcalinidad y la dureza.
- El tiempo. Basta con esperar. Si el cloro está a 8 ppm después de un choque, tarda de 24 a 48 horas en volver a 3 ppm con la filtración y la exposición habituales, así que muchas veces la paciencia es la mejor opción.
Ojo con el tiosulfato sódico. No te pases con la dosis, porque consume el oxígeno disuelto y puede favorecer la proliferación de bacterias. Utiliza siempre la cantidad mínima necesaria.
6. El estabilizante (ácido cianúrico): el enemigo silencioso del cloro
El ácido cianúrico protege el cloro de la radiación ultravioleta. Sin él, un choque a 5 ppm desaparece en dos horas bajo el sol de verano, mientras que con él la vida del cloro se multiplica por un factor de 3 a 5.
El problema es que el ácido cianúrico se acumula. Las reacciones químicas no lo consumen y tampoco se evapora, de modo que solo baja con la dilución, es decir, con un vaciado parcial, o con la fotodegradación, que es muy lenta. A partir de cierto umbral, empieza a «bloquear» el cloro activo en una forma menos reactiva. Es la sobreestabilización, también llamada «bloqueo del cloro».
Valores de referencia del estabilizante
| Ácido cianúrico | Efecto sobre el cloro |
|---|---|
| 0 ppm | Los rayos UV destruyen el cloro en 1 o 2 h |
| 20 a 50 ppm | Zona óptima, protección sin penalización |
| 50 a 80 ppm | Eficacia algo reducida, aceptable |
| > 80 ppm | Sobreestabilización, cloro parcialmente bloqueado |
| > 100 ppm | Problema serio, vaciado parcial necesario |
En España, el anexo I del Real Decreto 742/2013 limita el ácido isocianúrico (el ácido cianúrico del resto de esta página) a 75 mg/L cuando el agua se trata con derivados del ácido tricloroisocianúrico, y ordena cerrar el vaso por encima de 150 mg/L. Ese límite rige en las piscinas de uso público y en las de comunidades de propietarios. El real decreto no fija ningún límite para las piscinas unifamiliares, y mantenerse por debajo de 75 a 80 ppm constituye una referencia prudente.
Si el estabilizante está demasiado alto, solo quedan dos salidas. Un vaciado parcial, renovando entre un 20 y un 30 % del volumen, o pasar temporalmente a un cloro sin estabilizante, como el hipoclorito cálcico, en lugar del tricloro.
7. Piscina de sal: particularidades del nivel de cloro
Una piscina de sal fabrica su propio cloro por electrólisis, porque el clorador salino transforma la sal en cloro. El agua contiene las mismas formas de cloro activo que una piscina tradicional, con los mismos valores objetivo, de 1 a 3 ppm de cloro libre. Cambian, eso sí, algunos aspectos de la gestión.
El pH sube de forma natural con la electrólisis. Tiende a derivar hacia 7,8 u 8,0, de modo que, sin regulación, la eficacia del cloro activo se desploma. La mayoría de los cloradores salinos modernos integran una bomba dosificadora automática de reductor de pH. Si el tuyo no la tiene, toca añadirlo manualmente cada semana.
El estabilizante sigue siendo necesario. El cloro que produce la electrólisis no está estabilizado, y la radiación ultravioleta lo destruye igual de rápido que el de un granulado. En una piscina de sal al aire libre, mantén entre 30 y 50 ppm de ácido cianúrico.
Hay que ajustar la producción de la célula a la carga de bañistas, un parámetro que muchos subestiman. Cuando el uso del vaso aumenta, durante las vacaciones o con muchos invitados, hay que subir la producción de cloro manualmente o mediante una sonda redox. El equipo no se adapta automáticamente, salvo en los modelos de gama alta con regulación integrada. Muchos propietarios lo aprenden por las malas, casi siempre al final de un fin de semana con la piscina llena de gente.
El clorador salino no te exime de controlar el agua. Tiras o medidor digital, 2 veces por semana en verano, con el mismo protocolo que en una piscina clásica.
8. Preguntas frecuentes
¿Cuál es el nivel de cloro normal en una piscina privada?
Entre 1 y 3 ppm de cloro libre, siempre que tu estabilizante se mantenga entre 30 y 50 ppm. Por encima, la cifra cambia. El mínimo equivale al 7,5 % del nivel de estabilizante, es decir, 3,8 ppm con 50 ppm de estabilizante y 6 ppm con 80. El umbral de 0,5 ppm que se cita frecuentemente solo vale para un agua muy poco estabilizada. Mide el estabilizante y calcula después tu mínimo, porque es la única forma de saber si tus 2 ppm te dejan margen o se quedan cortos.
¿Por qué mi agua huele mucho a cloro si el medidor marca un nivel bajo?
Es la señal clásica de una acumulación de cloraminas, el cloro combinado. El olor «a piscina» procede de las cloraminas, no del cloro activo. Con poco cloro libre y mucha carga nitrogenada, como el sudor o la orina, las cloraminas se acumulan. La solución es un tratamiento de choque que las destruya, y después esperar a que el nivel baje antes de bañarse.
¿Puedo bañarme con 5 ppm de cloro libre?
Sí, y depende sobre todo de tu estabilizante. Con 5 ppm y un estabilizante a 60 ppm, la fracción de cloro realmente activa sigue siendo moderada. El baño resulta cómodo, y bajar de 4,5 ppm te dejaría por debajo del umbral de desinfección. Con poco estabilizante, por debajo de 30 ppm, esos mismos 5 ppm pican bastante más.
Cuidado, en cambio, con el tiempo que tarda en bajar después de un choque, porque cuanto más estabilizante hay, más aguanta el cloro. En una piscina con 56 ppm de estabilizante, cuenta con perder de 2 a 4 ppm al día. Hacen falta varios días para pasar de 20 a 5 ppm, no las 12 a 24 horas que se leen por todas partes. Y no intentes acelerarlo con tiosulfato. Es difícil de dosificar, y resulta muy fácil quedarse sin nada de cloro en una piscina que acaba de salir de un tratamiento.
¿Es lo mismo el cloro en ppm que en mg/L?
Sí, para las concentraciones habituales en una piscina, 1 ppm equivale a 1 mg/L. La confusión procede a veces de los analizadores que muestran mg/L cuando los productos se dosifican en gramos por m³. Pero g/m³, mg/L y ppm son exactamente lo mismo. No hace falta ninguna conversión.
¿Cuánto tarda en actuar el cloro de choque?
Un tratamiento de choque empieza a actuar inmediatamente. Al subir el cloro activo a 5 o 10 ppm, destruye bacterias y algas en pocas horas. Para un agua ligeramente turbia, suelen bastar de 12 a 24 horas con la filtración funcionando en continuo. Para un agua verde avanzada, hacen falta de 48 a 72 horas y un cepillado de las paredes para despegar las algas adheridas. El filtro de arena necesitará uno o dos contralavados durante el tratamiento.
¿Hay que medir el cloro total o el cloro libre?
El cloro libre es el parámetro de referencia para el mantenimiento cotidiano. El cloro total sirve para calcular el cloro combinado, restando el cloro libre al total, y para detectar una acumulación de cloraminas. Si solo tienes un kit de análisis, elige uno que mida los dos, algo que suelen hacer los kits DPD y los analizadores digitales de gama básica.



